Familia

Familia: diseñar el núcleo donde todos florecen.

La familia es el núcleo más importante de la sociedad. Estudié la maestría en desarrollo familiar para entender un poco más el estado actual de nuestra sociedad y para poder apoyar a la familia como pilar del bienestar de cada individuo y de la sociedad.

Lo que aprendí me llevó a un gran anhelo: familias con más apoyo, con más recursos, algo así como tribus o comunidades. Vivir con otros en co-housing, en familias extendidas, en cooperativas… pero requiere diseño, estructura y ayuda.

En el diseño de Ecosistemas Humanos indago en la estructura familiar (Genograma) para identificar las dinámicas transgeneracionales y utilizo el Diseño Humano para comprender las características individuales. A partir de esto se reconocen las necesidades y se crean estrategias que le funcionen a la familia.

Todo esto lo hacemos desde la Comunicación No Violenta (para nombrar necesidades sin juicio), las Neurociencias Relacionales (para abrazar el trauma sin quedar atrapados en él) y el Diseño Humano (para honrar los ritmos y características únicas de cada persona).

Cada generación hace lo mejor que puede con lo que tiene. Y “lo que tienen” son una serie de recursos y también una serie de traumas generacionales por lo que se vivía en su entorno: conquistas, revoluciones, desastres naturales… Eso deja a la siguiente generación con su serie de recursos de resiliencia y también una serie de traumas transgeneracionales que pueden abrazarse con las Neurociencias Relacionales.

Muchos de nuestros padres vivieron situaciones que los llevaban a pensar que la seguridad venía de lograr ajustarse a las reglas impuestas por aquellos en el poder. Aprendieron que había que ver por uno mismo, competir y ser “el mejor” para asegurar la sobrevivencia a costa de lo que fuera; esta estrategia a muchos les ayudó a que su familia sobreviviera y enseñaron a sus hijos lo que a ellos les funcionó.

Además, muchos de nuestros padres vivieron en un ambiente donde no se hablaba de las emociones, donde no había intención de desarrollar la Inteligencia Emocional. En los últimos años las ciencia ha podido, por fin, demostrar que la inteligencia emocional es la que permite una toma de decisiones con visión sostenible y que el enfoque solo en el razonamiento intelectual es lo que nos ha llevado a tanta separación, tanta violencia y tanto dolor.

Bert Hellinger dice que “Las cadenas emocionales se trasmiten de generación en generación hasta que alguien consciente las rompe”. Con el diseño de Ecosistemas Humanos se generan las condiciones para romperlas y abrir nuevos caminos. Nuevas conexiones para dejar de repetir el pasado.

A veces los cambios de consciencia vienen de eventos que nos pasan en la vida, a veces son las personas más sensibles las que pueden sentir esas cadenas. Sea cual sea la forma por la que llegas a tener la consciencia, lo que se necesita es un espacio seguro para poder nombrar las cadenas, la necesidad que cubrían, el costo que tuvieron y el deseo de romperlas para poder iniciar nuevos caminos más empáticos. 

Si tu familia o tu comunidad está lista para diseñar un entorno donde todos florezcan, quiero invitarte a dar el primer paso: hablemos. Sin compromiso. Solo para escuchar qué está pasando y ver si el diseño de Ecosistemas Humanos puede ser el camino.

¿Te animas?

¿Quieres que el espacio familiar sea un lugar de más conexión y apoyo?